Me levanté un sábado un poco triste. Sentí un fuerte dolor sentimental por Dani, sólo quería que fuésemos amigos.
Tengo 1 Whatsapp, de Eloy:
Si me pidieras el mundo para tenerte conmigo... Ah., no puedo, porque mi mundo eres tú.
Me da igual el plantón de ayer, solo te pido que revivas esa situación y llegues a plantearte tu llegada esta noche al parque del restaurante. Es Sábado, está cerrado. Te quiero mi amor.
¡Le quiero! ¡Le amo! ¡Es el hombre de mi vida! Ese fue mi primer te quiero del día. De repente, mi ventana se vio agredida por piedras tiradas por alguien. Me asomé a la ventana, lógicamente. Era Vicky.
- ¿Suboooooo? - Dijo gritando.
- Valeeeeeeee.- Contesté.
De inmediato sonó la puerta. Era imposible que Vicky hubiera llegado tan rapido hasta la planta de mi piso. Abrí la puerta, era Dani.
- ¿Cómo has sabido dónde vivo? - Dije, mientras observaba cómo llegaba el ascensor en el que iba Vicky.- Da igual ven, escóndete. Luego te explico.- Le tiré del pelo para llevarlo al halcón gigantesco de mi habitación, dónde... guardaba mis barbies.
- ¡HOY! ¡HOY! ¡HOY!
- ¿Qué pasa hoy?
- ¡Tía, Rechace Imitaciones, de mi MARTÍNEZ! *w*
- Ah... eso... cierto.
- ¿Qué pasa? ¿No vienes?
- No... sí. Sí voy.
- Tía estás muy rara.- Me cambió de tema inmediatamente.- ¿Qué me pongo? ¡Quiero estar guapa para él!- Dijo mirando al cielo.
- Em, que sí, que venga. Te recojo a las 6. Adioos chaito.- Le empujaba a empujones bien dados hasta la puerta.
- Pero... ¡tía! - Cerré la puerta antes de que me pudiera decir algo más.
Saqué a Dani. Cuándo abrí la puerta del halcón estaba Dani riéndose mientras sujetaba mi barbie favorita. Me miró, y volvió a mirar a la muñeca mientras se estaba colocando a la vez para salir.
- ¿Juegas con estas cosas? - Cachondeándose de mí.
- Sí, ¿algún problema?
- No,no.
Soltó la muñeca y se puso delante mía, a unos 9 centímetros de distancia.
- ¿Cómo sabías dónde vivía?
- Se lo pregunté al chico que le echaste un pollo la otra noche.
- Arghhh, no me lo recuerdes.- Caminábamos lentos sentándonos en mi cama para hablar más cómodos.
Nos quedamos quietos, mirándonos. Pude saber en ese segundo la vida entera de Dani, y cómo era en realidad. Me estaba enamorando automáticamente. Observé con detenimiento cada una de las partes que formaban su rostro perfecto. Dejé de buscar una rana para besar, alguien la besó por mí y estaba delante mía.
- Te quiero. - Me dijo Dani, sin quitar el rostro de seriedad de su cara, como si hablara en serio.
- Dani, no sabes nada de mí. Además, tengo novio.- Dije mirándole como consolación.- Pero vamos, que si no lo tuviera, tampoco saldría contigo.- Dije subiendo el tono de voz y riéndome.
Dani lo entendió. Y al escuchar eso, le pegué en plan broma para que entendiera mi juego.
El corrió para pillarme, era un momento divertido. Lo divertido era simplemente tener a Dani conmigo.
- ¡Espera! - Chilló Dani.
- ¿Qué pasa?
- Tienes el jersey deshilado. Ven, que te ayudo a cortar el hilo.
En un silencio profundo sin ruidos vecinales, todo tranquilo, nos quedamos quietos.
Terminó de cortarme el hilo, con un simple giro de dedo. Sin embargo, yo seguí quieta, y él también. Subió los brazos a mis hombros mientras los bajaba hacia mis brazos y así hasta no estar apoyado en mí. Me besó el cuello. Siguió besándome al ver que yo no respondía. Me dejé llevar.
- Te quiero. - El segundo te quiero del día, lo dije yo y no fue precisamente a Eloy.
CONTINUARÁ
Wouuuuuuu Dani e Irinaaaa quien lo diría. #ourbitterlove
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