Otro zombi a la llegada de la mañana. Me giré y me caí. No recuerdo mi cama tan pequeña.
No era eso, estaba Dani a mi lado, y yo en pelotas. Me asomé... Y lógicamente, dejé de asomarse.
Efectivamente y por sentido común, no habíamos solo tenido una conversación de 11 horas. ¿Qué había hecho? ¡Había puesto los cuernos a Eloy! Aunque... el misterio de la nota está por resolver. Pero, lo que es peor, ¡es el chico al que ama Victoria!
¿En qué me estaba convirtiendo?
Me senté a reflexionar y aceptar la mierda de vida que tenía en esos momentos. ¿Qué había pasado con la buena de Irina?
- Buenos días. - Dani se despertó medio zombi también.
- Fuera.
- ¿Por qué? ¿Qué pasa?
- Fuera.
Dani se puso los pantalones y su camisa necesitada por planchas. Le acompañé sin mirarle ni un segundo a la puerta, y Dani no se paró. Dio un paso atrás para decirme algo.
- Antes de nada, se lo que estarás pensando. Te quiero demasiado como para que Cris ahora interrumpa un momento basado en la noche de ayer. La quería, pero fuiste un bulto muy importante en mi vida desde que te ví.
- Fuera, no te quiero, punto.- Dani cambió su humor a molesto, enfadado.
- Pues eso no fue precisamente lo que entendí mientras gozabas en mis brazos.
Pegué un portazo. Reflexioné por 500 vez en mi vida. Hay tanto que almacenar en mi disco duro... porque no me creo nada.
Mientras me miraba al espejo, pensé en Eloy... ¡Eloy! Su whatsapp...
Me vestí el día de domingo para ir a su casa a darle una explicación. Caminaba por la calle mientras veía a Anna y a Cris comprando felices un día antes de su actuación. Hablando de actuación... ¡Victoria! Ayer era Rechace Imitaciones... ¡JODER! ¡No fue a su propia actuación! Miles de medios y revistas de corazón se preguntarán lo de Dani y acabarán descubriendo lo que hizo esa noche. Les he fallado a todos, no me reconozco.
Una tiene muchas cosas en las que pensar antes de enfrentarse a su destino.
Llegué al apartamento de Eloy y pegué al timbre.... No contestaba nadie.
Pegué un golpe suave en la puerta, y se abrió. Estaba abierta, cualquiera hubiera entrado a robar. Cuándo fui a su habitación...
- Eloy... ¿Por qué me has hecho esto?
No tenía ni fuerzas para gritar. Estaba magreandose con una rubia de ojos de un tono marrón oscuro, bastante guapa. Me fui, como si eso ya me lo hubiera esperado de él. En cierto modo era verdad.
- Hola guapa. - Era Ángel.
- Hola gilipollas.- respondí.- Adiós gilipollas.
- ¡Espera, espera! - corrió hacia mí.- Sé que lo de la otra noche fue un poco precipitado...
- ¿Un poco?
- Bueno vale, me pasé. Pero tú me gustas mucho. Si hay que ir poco a poco, se va poco a poco.
CONTINUARÁ
Parece que Irina no para de comerse un marrón tras otro!. #ourbitterlove
Dedico ésta entrada por la buena persona de @DaniCraziesOM X O X O X
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